lunes

la noche que no hubo postre



decirles a mis papás 
que escribo poesía fue 
como decirles "estoy embarazada" 
pero del mal, no del bien.
toda una semana madre espiando
la cerradura de mi puerta
a ver
qué pasaba con mi pupo
si la poesía era un guacho que te camina por la panza
o realmente un guachito en un papel
ella se preparó
 bien ducha una tarde
con un librito bajo el brazo
y me obligó como solía hacer antes
a que hable
. seguro esperaban 
que les dijera que 
el ser humano esconde 
flores negras atrás de las orejas 
para regocijar su alma de pecado 
las veces que está en la soledad 
de su balcón suburbano
masturbándose con Shakespeare
pero levanté mis dedos y escupí todo el comedor 

1 comentario: